-
Una ciudad en miniatura

Por Enrique Abreu Las paredes garapiñadas que cubren la entrada del metro Insurgentes, dan una atmósfera rupestre. Al salir, una extraña mezcla de colores, olores y sabores, se perciben. Los lustradores desempeñan su profesión, algunos de mala gana y otros con una torta en la mano para mitigar el hambre.
